El fenómeno de la resiliencia cobra importancia en el proceso educativo porque está demostrado que, después de la familia, la escuela es un ambiente clave, fundamental para que los niños adquirieran las competencias necesarias para salir adelante gracias su capacidad para sobreponerse a la adversidad.
¿Por qué es necesario potenciar y descubrir la resiliencia de los educandos en la escuela? La resiliencia es un concepto que puede resultar clave para que la educación cumpla sus objetivos fundamentales: formar personas libres y responsables. El fomento de la resiliencia en el ámbito escolar y comunitario es importante para establecer vínculos prosociales, actitudes y comportamientos positivos, reafirmar los valores y evitar el aislamiento social que conduce a otros problemas graves, como la violencia y la discriminación.
La prosocialidad es una actitud individual que se inserta en la búsqueda del bien común sobre el bien personal o de un grupo de la colectividad. Va más allá de lo que la regla o la norma marca como obligatorio, como cumplir con un horario de clases, de trabajo o con el contenido de una materia o asignatura, cuando el maestro se compromete con sus alumnos más allá de su mera labor docente. La prosocialidad es germen de la solidaridad y la correspondencia social.
Pongamos otros ejemplos: es prosocial el médico que no sólo cura al enfermo, sino que lo consuela; de la misma manera que lo es el docente que no sólo enseña lo que marca el plan o programa de estudios sino que se convierte en guía y asesor de una educación para la vida en los ámbitos de la cotidianidad; esto es que trasciende el aula y se inserta en el ámbito familiar o comunitario. La resiliencia en la escuela promueve la estimulación de conductas prosociales y cooperativas indispensables para el óptimo rendimiento de la comunidad, sobre la base de una educación para la vida.
Las escuelas como organizaciones y la educación en general son poderosas constructoras y fomentadoras de la resiliencia en los educandos. Dado que la institución escolar tiene la capacidad de construir y fomentar la resiliencia, hay muchas cosas que pueden ponerse en práctica con el fin de asegurar que ello ocurra para beneficio de los alumnos y también de la educación.
Las aulas no sólo son espacios del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino constructores y facilitadores de resiliencia, pues las fortalezas de un alumno lo harán pasar de un estado de riesgo escolar, o incluso vital, a la superación de ese estado de riesgo y el ingreso en otro donde estará ileso y saldrá fortalecido. Las relaciones constructoras de resiliencia en la escuela se caracterizan por centrarse en los puntos fuertes de los alumnos. Los docentes que trabajan en las escuelas deben buscar las fortalezas de cada alumno con la misma minuciosidad que suelen emplear para detectar sus problemas, y hacérselas ver para hacer de éstas una herramienta de la enseñanza.
Pongamos un ejemplo de cómo fomentar la resiliencia desde la escuela: a Pedrito —que no ha comprendido el tema— no debemos obligarlo a que lo exponga, porque en realidad el único expuesto será él (no el tema). Lo mejor será hablar con él al final de la clase y explicarle que si no estudia y no se pone al corriente podrá reprobar, de manera que cuenta con el apoyo del maestro para ponerse al corriente.
No etiquetar
Etiquetar de flojo, fomentar algún estigma o hacer escarnio de los alumnos es un elemento inhibidor de la resiliencia. Para cambiar, las personas deben tener un sentido de su propia eficacia; para crecer necesitan creer en ellos mismos y confiar en alguien más y frecuentemente esa persona es usted: su profesor. Deben creer y confiar en que tienen la fortaleza y la capacidad de hacer cambios positivos. La actitud más antirresiliente, por decirlo de una manera forzada, sería decir: "este chico está condenado al fracaso". Evitemos esto a toda costa, y seamos positivos y propositivos.
El principal elemento constructor de resiliencia para cada alumno, es una relación de confianza —aunque sea con un solo adulto, ya sea dentro o fuera de la familia— que le transmita: "tú me importas, tú puedes, tú eres”.
La resiliencia de los educandos también se construye creando ambientes escolares caracterizados por factores constructores de resiliencia. En suma, ésta se construye mediante interacciones personales con el alumno que le transmitan optimismo y se centren en sus fortalezas.
Otra manera de fomentar y construir resiliencia desde el aula es mediante el reforzamiento de los vínculos entre las familias de los alumnos y la escuela, al priorizar la participación de la familia en la vida escolar: convocando a los padres, otorgándoles papeles significativos en la institución, ofreciéndoles una variedad de formas de participación y hablando con ellos periódicamente para hacerlos partícipes del proceso de formación de sus hijos, a manera de una buena noticia: en pocas palabras, construyendo una fuerte participación de la familia en la actividad escolar.
Pero también los educandos necesitan establecer fuertes vínculos entre ellos y su escuela: es fundamental que se les ofrezca arte, música, teatro, todo tipo de deportes, tareas de servicio comunitario y clubes de diversas clases (podrá recurrirse a los padres para que ayuden a proponer estas actividades extra clase), sin que ello aumente su estrés o sature su tiempo libre.
También podrían los alumnos participar en la determinación de los límites expresados en las normas de conducta, así como los procedimientos para hacerlas cumplir (incluyendo las posibles sanciones por incumplirlas). Los límites deben basarse en una actitud afectuosa, antes que punitiva; es decir deben tener un fin constructivo antes que de castigo, y podrían hacer referencias concretas a ciertas conductas de riesgo, como el uso del alcohol u otras drogas, los comportamientos violentos y la proclividad al delito.
Un enfoque positivo y reforzador puede ser expresado a través de la redacción de políticas escolares en términos de una lista de derechos de los educandos (el alumno debe ser respetado, sentirse seguro, estar libre de las drogas, ser tratado con afecto, etcétera), sobre la base de los Derechos del Niño, promulgados por la UNICEF.
Otra posible medida es aplicar un método de enseñanza basado en el aprendizaje cooperativo, que incorpore naturalmente las habilidades para relacionarse con los demás, trabajar en grupo, expresar opiniones propias, fijar metas y tomar decisiones. A través del desarrollo de habilidades para la vida, los educandos identifican las habilidades que pueden servirles para evitarse problemas en el futuro y luego las aprenden.
Tarea de toda la escuela
No olvidemos poner el énfasis en nuestro afecto y apoyo. La autoestima y la confianza son los componentes básicos de las actitudes que construyen resiliencia; pero también debe expresarse en conductas concretas, como tomar en cuenta a todos los educandos, felicitarlos por sus actitudes positivas y no encasillarlos, saber sus nombres, estimular a los reticentes, así como investigar e intervenir cuando alguno de ellos enfrenta circunstancias difíciles. Esto requiere conceder tiempo en clase para la construcción de relaciones. También implica construir un modelo de intervención eficaz para los educandos que tienen problemas, así como detectar y aprovechar sus fortalezas.
Esta labor no sólo recae en el docente sino en todo el personal escolar, como la psicóloga, la trabajadora social, la enfermera, el director, etcétera, quienes deben ayudar a los alumnos a encontrar y desarrollar sus capacidades resilientes, diciéndoles frases como: "tu capacidad de encontrarle el lado bueno a la situación familiar que te afecta es increíble y te permite superar lo que te pasa", “cuenta conmigo”, "sabía que podías enfrentar y superar esa situación”, y “ya sabes que no estás solo, tus maestros te apoyamos”
También podemos abrir nuevos espacios a la participación escolar con sentido. Esto podría implicar la inclusión de alumnos en comisiones de gobierno escolar, aun en los niveles primarios. Los programas entre compañeros, incluyendo el de servicio comunitario, las numerosas actividades antes, durante y después del horario escolar, y la aplicación de estrategias de enseñanza participativas, son formas de brindar a los alumnos diferentes oportunidades de actuar significativamente en este sentido.
Algunos proyectos funcionan mejor en manos de los educandos, como revistas escolares, los centros ambientales y programas de alfabetización. En todo caso, es importante contar con el respaldo de los padres, la comunidad y otras organizaciones, con el fin de implementar la construcción de resiliencia en cada aula y en toda la escuela.
Los estudios en resiliencia indican que aquellos alumnos que han generado un comportamiento resiliente, que han podido sobreponerse a esas experiencias negativas fortaleciéndose en el proceso, han contado con alguna persona: ya sea de la familia extensa, de la comunidad o de la escuela, con quien lograron establecer un vínculo positivo. Es aquí donde el papel de la escuela y en particular de los docentes, adquiere todo su valor y revela su complejidad.
Frente a problemas sociales crecientes resulta imprescindible que la escuela despliegue todo su potencial y los recursos a su alcance para lograr una comunidad educativa inclusiva, al estimular aquellos factores —tanto internos como ambientales— que mitiguen el impacto de las situaciones negativas o estresantes y provean un modelo basado en la resiliencia, que permita a la escuela fortalecer su labor para beneficio no sólo de los educandos sino del país.
Páginas
- INICIO
- MUSEOS VIRTUALES
- WEB CAM LIVE
- ACTIVIDADES MATEMÁTICAS
- CUADERNOS MATEMÁTICAS
- JUEGOS MATEMÁTICAS
- GUIAS MATEMATICAS
- CUADERNOS LECTO ESCRITURA
- GUÍAS LENGUAJE
- JUEGOS LENGUAJE Y APLICACIONES
- COMPRENSIÓN LECTORA
- TALLER LITERTURA INFANTIL
- P. point lenguaje
- TEATRO
- CREACIÓN DE RECURSOS
- LIBROS PSICOLOGÍA
- LIBROS SECUNDARIA
- LIBROS PRIMARIA
- LIBROS CLASICOS
- LENGUAJE EN CONSTRUCCIÓN
- CREAR MATERIALES
- LIBROS PEDAGOGÍA
- METODO DOMAN MATERIALES
- SOFWARE VARIADOS
- GIF Y VECTORES
- Sigue aprendiendo en familia:Audiocuentos infa...
- PPT Y PDF CUENTOS PRIMARIA
EN LA BUSQUEDA DEL CRECIMIENTO
EN LA BUSQUEDA DEL CRECIMIENTO
Esta página está destinada a ser un aporte a los educadores y un incentivo en el uso de las TIC dentro de sus prácticas pedagógicas, el blog contiene link relacionados con los distintos subsectores de la Educación General Básica y Secundaria
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Saludos desde México, a pesar de que no entendí tu palabrita rara (RESILIENCIA)... Acá no la usamos y si no fuera por una I extra, pensaría su significado en un vuelve a callar. No sé cómo estén las cosas en Chile, pero están a la vanguardia inventando palabras.
Beso
Publicar un comentario